Los Religiosos Marianistas de Linares hemos abierto un nuevo espacio de misión - educación, por medio del programa de reinserción educativa Casa Estudio Chaminade, en colaboración con la Fundación Chaminade. Pretende ser una apuesta de educación no formal, orientada a niños/as y jóvenes, entre los 8 a 17 años, que han desertado del sistema educacional formal y que se encuentren fuera del sistema escolar por más de un año. En este espacio se espera trabajar en el restablecimiento de las competencias pedagógicas y en las habilidades psicosociales de cada uno de los participantes.
Esta nueva experiencia de educación será animada por exalumnos y miembros de la Familia Marianista de Linares, quienes han estudiado profesiones del área social (Trabajo Social, Psicología, Pedagogía, etc.). Además, dentro de este grupo existen profesionales de otras áreas que trabajarán en la coordinación institucional del proyecto, desde las experticias que cada uno puede ofrecer.
Todo proyecto tiene un inicio, en este caso podemos situarlo en mayo 2008, fecha donde la comunidad religiosa marianista de Linares, convocó a un grupo pequeño de exalumnos, de distintas generaciones, con el objetivo de diseñar un proyecto que involucrase directamente a la familia marianista en la promoción e inclusión social de los más pobres. La única certeza era que debía ser una obra de Dios, cuyos instrumentos fuéramos nosotros. Y así pasaron los meses, revisando estadísticas regionales, provinciales, comunales y tomando contacto con distintos profesionales de distintos servicios públicos, todo esto con el fin detectar alguna necesidad que no estuviese atendida por la red asistencial del Estado. Es así que visualizamos la problemática de la deserción escolar en todas las comunas que forman la Región del Maule, cuya realidad alcanza a más de 1.000 niños y jóvenes.
En este sentido la encuesta Casen 2006 nos ofrece una mirada real y general de esta situación. En relación al promedio de escolaridad de la población de 15 a 24 años en la Región del Maule, señala que corresponde a 11,3 años, siendo superior al promedio nacional de un 10.8. Sin embargo, en las comunas de Linares y Longaví, correspondería a 9.0 y un 7.4 respectivamente. Esto expresa una realidad en los sectores rurales donde existe mayor tasa de desescolarización y, es en estos lugares donde hemos querido empezar este programa de reinserción educativa.
A esto, cabe agregar el porcentaje de la población analfabeta en las comunas de Linares y Longaví, en relación a la población de 15 años y más. En este sentido el total del porcentaje nacional es de un 3.9%, y la realidad de las dos comunas supera este porcentaje, que corresponde para la comuna de Linares a un 6.1% y en Longaví corresponde a un 12.5%.
Lanzarnos a diseñar este proyecto de reinserción educativa, es porque creemos que el “episodio de deserción escolar marca fuertemente la vida de una persona, más aún en su edad temprana. Normalmente un niño que deserta de la escuela, o que es expulsado de ella, no ejerce un acto de voluntad propia. Es empujado hacia esa situación por factores externos a él, particularmente por el mundo adulto (su familia, sus maestros, y/o las condiciones generadas por la sociedad en que le ha tocado nacer, sobre la cual no tiene ningún poder de incidencia). Un niño/a y adolescente que queda marginado de la escuela no solo pierde la oportunidad de formarse para enfrentar los abatares de su vida futura, sino que pierde en el presente un espacio de pertenencia, una identidad, un quehacer que le da sentido a su vida cotidiana, una estimación de sus propias capacidades y adquiere además una culpa de la cual no es responsable en absoluto”.
Actualmente estamos atendiendo tanto en Linares como en Longaví a cuarenta niños, niñas y jóvenes en total. Se espera que durante este año este número aumente, a medida que los tribunales de familia y otros servicios públicos nos deriven casos que respondan a nuestro perfil de atención. A estos alumnos que se encuentran en situación de alta vulnerabilidad social, se les atiende en forma diaria desde las 09.00 hrs. hasta las 17.00 hrs. En este espacio se busca consolidar desde el aprendizaje significativo, como estrategia, actitudes propositivas hacia la actividad pedagógica de cada uno de los niños y jóvenes. Es de vital importancia que en este proceso se logre superar la experiencia de fracaso escolar, de pérdida de motivación y sentido respecto de la educación.
Además, en cada una de las casas de estudio, se abrirá durante este mes de junio un programa de reforzamiento escolar, orientado a niños y niñas escolarizados en los colegios del sector, con el fin de prevenir la deserción escolar. Se espera atender en cada centro a 40 niños y niñas, en forma diaria desde las 16.30 hasta las 18.30 hrs.
Por tanto, el programa Casa Estudio Chaminade, es y quiere ser un programa de reparación y prevención de la deserción escolar, en los sectores que esté inserto, y en este caso es Linares y Longaví. Invitamos a todos quienes quieran colaborar como voluntarios a integrarse a nuestro programa, en especial, invitamos a los laicos marianistas, exalumnos y personas vinculadas a la familia marianista.
Esperamos que en esta nueva obra el Espíritu de Familia sea nuestro sello, y que podamos ser reflejo de una Iglesia que es madre y que acoge a sus hijos, especialmente a los más pobres y excluidos de nuestra sociedad.
El equipo de Casa Estudio Chaminade lo integran siete personas:
- Rocío Balboa Trabajadora Social (Exalumna Instituto Linares)
- Mariela Fernández Psicóloga (Exalumna Instituto Linares)
- Pablo Espinoza Profesor
- Mauricio Silva Profesor
- Elizabeth Garrido Profesora
- Ingrid Troncoso Profesora
- Lorena Muñoz Secretaria
Para contactarse con nosotros puedes hacerlo en:
Email: casaestudiochaminade@institutolinares.cl
Teléfono: 633519 anexo 109