FUNDADORES
BEATO GUILLERMO JOSÉ CHAMINADE

Nació en Francia en 1761. Ejerció el ministerio sacerdotal durante la época del terror en su país natal y fue exiliado a España. Estando en Zaragoza, se sintió llamado a restaurar la vida cristiana en su país después de la Revolución Francesa. Creyó que la mejor manera de hacerlo era reuniendo a los jóvenes en comunidades, hombres y mujeres, formándolos en una sólida fe, comprometiéndose a vivir de acuerdo al Evangelio “a las órdenes de María”, por quien sentía una especial devoción.

El año 1801, fundó comunidades laicas llamadas Congregación de la Inmaculada Concepción, las cuales se multiplicaron rápidamente. Los congregantes se consagraban a María para asistirla en su misión. Luego en 1816 fundó el Instituto de Hijas de María Inmaculada (FMI) y en 1817 la Compañía de María (SM). En los últimos años de su vida brilla, de modo particular, por su fortaleza de alma al permitir  la Divina Providencia que sea sometido a una serie de pruebas. El Padre Chaminade murió el 22 de enero de 1850.

El año 2000 fue Beatificado por el Papa Juan Pablo II, quien dijo de él: “Queridos jóvenes, en el padre Chaminade tienen ustedes un ejemplo de vida cristiana, que lleva a una vida plena y a la felicidad prometida por el Señor. Todos ustedes, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, que viven el carisma del padre Chaminade, aporten su dinamismo a la Iglesia y sean levadura del Reino en el mundo. La personalidad y la acción del nuevo beato, que deseaba realizar plenamente la obra de Dios, invita a todos los fieles a una formación religiosa seria, para desarrollar y fortalecer su vida espiritual, profundizando cada vez más en su encuentro con Cristo, en particular mediante la vida sacramental, en el seno de su comunidad cristiana. Ojalá que imitando al nuevo beato, se dirijan sin cesar a María, Madre de los cristianos, Madre de los discípulos de su Hijo”. (Juan Pablo II, en la audiencia papal el 4 de septiembre de 2000)



VENERABLE ADELA DE TRENQUELLÉON

Adela de Batz de Trenquelléon nació en 1789 en Francia.

Desde su juventud tuvo un amor preferencial por Jesucristo y pensó entrar en el Carmelo. A partir de 1805 se ingenió para anunciar el Evangelio en toda la región de Agen, fundando una asociación de jóvenes llenas de entusiasmo apostólico.

En 1808 conoció al Padre Guillermo José Chaminade, quien le ayudó adescubrir los beneficios de la Consagración a María. Poco a poco,acompañada por el P. Chaminade, fue madurando su “querido proyecto”, que dio lugar al nacimiento de la Congregación de las Hijas de María Inmaculada (Marianistas).

Mujer de gran bondad y delicadeza, inculcó a sus hermanas un ferviente espíritu misionero, estimulándolas a estar dispuestas a ir hasta el fin del mundo por salvar una sola alma.

Murió en 1828.