HISTORIA
LA COMPAÑÍA DE MARÍA, MARIANISTAS EN CHILE

Primera comunidad marianista de Santiago en 1949
El Beato Guillermo José Chaminade, Misionero Apostólico, fundó la Compañía de María, Marianistas (SM) en Burdeos, Francia, en 1817. Su intención fue la de ofrecer a la Iglesia un instituto religioso que trabajara en la recristianización de Francia, después de la Revolución Francesa, por todos los medios a su alcance. El rasgo más llamativo de este nuevo instituto era la “composición mixta” de sus miembros, es decir, sacerdotes y laicos integraban un único conjunto, donde todos eran igualmente religiosos con los mismos derechos y deberes. Un rasgo acentuado desde los orígenes fue la consagración apostólica a María.

Ya en vida del Fundador la SM saltó las fronteras de Francia. En 1845 y 1850 se fundaron las primeras comunidades marianistas en Suiza y en los Estados Unidos. Los marianistas llegaron a España en 1886, donde tuvieron un rápido crecimiento. Allí dieron la vida por su fe los primeros beatos mártires, un sacerdote y siete religiosos laicos, fusilados en 1936. Les siguió el Beato Santiago Gapp, religioso sacerdote austriaco, que fue guillotinado en Berlín en 1943.

Los marianistas españoles fundaron en 1932 la primera comunidad de la SM en la Argentina. Desde allí fue fácil cruzar la cordillera y fundar en Chile en 1949 una comunidad en Santiago, que se encargara de la dirección del ya existente Instituto Miguel León Prado. Al año siguiente, 1950, tres jóvenes marianistas llegaron hasta Linares, en la VII Región, donde por encargo del obispo diocesano se hicieron cargo de la muy modesta escuela gratuita de San Miguel.

Los principios fueron duros, como lo son siempre las obras de Dios. El Instituto Miguel León Prado se convirtió poco a poco en un moderno y prestigioso colegio con enseñanza básica y media, muy ligado a la vida de la comuna San Miguel. En Linares hubo que dejar la escuela San Miguel y los marianistas se hicieron cargo del Instituto Linares, un colegio propiedad del obispado, que también ha tenido un desarrollo importante.

Las circunstancias y las peticiones de los obispos obligaron a la SM a extender su acción a campos distintos del de la educación de niños y adolescentes. En 1970 se aceptó la dirección de la Residencia Universitaria Cardenal Caro, en Santiago. En 1971 se asumió la animación de la parroquia San Miguel Arcángel y poco después del colegio parroquial anexo al templo. En 1973 la SM se hizo cargo de la parroquia de San Juan Bautista, en la población Dávila, y la de María Reina de los Apóstoles, en la población Santa Adriana; unos años después hubo que dejar esta última parroquia por falta de religiosos que la animaran.  En 1989 el cardenal Fresno confió a los marianistas la fundación y dirección del colegio Santa María de la Cordillera, en Puente Alto.

Desde 1995 la Fundación Chaminade agrupa a los cuatro colegios confiados a los marianistas y procura que ellos sean lo mejor posible en lo referente a la educación y a la pastoral.

En torno a estas obras han surgido otras, especialmente el Movimiento Marianista, obra de laicos, fundado en 1977. A petición de los arzobispos de Santiago también algunos religiosos han prestado sus servicios durante años en el Seminario Pontificio, en el Tribunal Eclesiástico, en la Universidad Católica. Ediciones SM también está presente en nuestro país.

Un marianista español escribió un folleto con el título “No somos muchos ni tampoco los mejores”. Esto vale especialmente para los religiosos que procuramos servir a la Iglesia que peregrina en Chile. Queremos seguir haciéndolo con esperanza y muy en unión con la madre de Jesús, María nuestra madre.