
A este fraternal encuentro, asistió el matrimonio compuesto por Jorge Álvarez y Sandra Martínez Conde, de la comunidad “La Bitácora”, de la comuna de San Miguel de Santiago, quienes acompañaron entregando su vasta experiencia, notándose fehacientemente su gran corazón mariano.
Para comenzar se hizo una dinámica con evidencias personales, titulada, “la palabra que nos inspira” y que son nuestros pilares como marianistas: misión, comunidad, fe y María. Jorge inspiró a pensar a los presentes “que si lo que creo - es decir la fe - la vemos como esencial, pasa por nuestro corazón y nos invita a amar lo que se cree y que motiva a compartirlo con otros. La comunidad es un caminar con otros, teniendo cada uno su propia historia, sus propios tiempos y procesos. María entrañablemente unida a la misión por la fe, como primera discípula de Jesús, mueve a las comunidades. Por lo tanto, permanentemente le pedimos que nos eduque como hizo con Cristo, para poder entregarlo al mundo, esa es nuestra misión… ¿qué haría Cristo en mi lugar? no es lo que yo quiero, lo que debo o lo que mi comunidad tiene o debe hacer, sino una vez que lo paso por mi corazón, deduzco qué es lo que Jesús necesita que haga”.
Terminamos esa larga mañana compartiendo reflexiones que nos llevaron a expresar nuestras propias vivencias con respecto a nuestro carisma, concluyendo que, dar a conocer al Jesús al mundo tal como ella lo haría, es en el fondo nuestro carisma. Luego nos esperaba un rico almuerzo, el que disfrutamos muy en familia.
Misión, comunidad y fe, son palabras que resuenan en nuestro corazón y que están íntimamente ligadas al amor demostrado con vehemencia por María, la mujer que dijo sí, solo basada en su gran fe en el Señor, dando ese paso que cambiaría la historia … nuestra historia de fe y esperanza.

