
Al terminar la eucaristía, se vivió un compartir fraterno, alrededor de una hermosa torta hecha por Verónica, coordinadora de las CLM en el sector de Puente Alto. La torta tenía una imagen de la Virgen de la Ternura, que estaba en la invitación a la misa. Cantamos el cumpleaños feliz a Gladys, que justamente nació un 31 de mayo.
Nuestra rama se constituye como una forma de seguimiento del Señor que combina la vida laica, en el mundo con la consagración a través de los votos de pobreza, castidad y obediencia. Vivimos como cualquier laico: en nuestra familia, con un trabajo, en nuestro medio, tratando de hacer presente a Jesús en nuestros ambientes.
El origen de la Alianza se remonta a los años 60 del siglo pasado, en Francia. Ahora estamos en Francia, en África: el Togo y Costa de Marfil, en América latina: Ecuador, Perú y Chile.
En Chile somos 5 integrantes. Nos reunimos regularmente: una vez al mes, participamos de las CLM y de las actividades de la Familia Marianista. Queremos vivir nuestra vocación de manera humilde, siendo hermanas de todos y colaborando en la misión que María ha encomendado a las 4 ramas.
Esta celebración es una ocasión propicia para recordar las palabras del Fundador y renovar nuestro compromiso: “Todos somos misioneros de María para llevar a Jesús al mundo”.
La Alianza Marial agradece el apoyo, la compañía y el cariño de las CLM y de los hermanos y hermanas marianistas.

