Tenemos nuevo Directorio y presidente de la Fundación Educacional Chaminade
15 de Junio de 2026
El viernes 29 de mayo se concretó la primera reunión del nuevo Directorio de la Fundación Educacional Chaminade, anteriormente conocido como el Consejo Superior. Los directores elegidos para participar de la instancia fueron escogidos por su cercanía con la Familia Marianista y su relación con la Educación.

El nuevo directorio está compuesto por: P. José María Arnaiz, SM; Hna. Patricia Acuña, FMI; Mónica Jara, Ignacio Opazo y Jaime Galgani como directores, César Rodríguez como tesorero, María Eliana Rebolledo como secretaria, Hno. Jesús Gómez, SM, como vicepresidente y Hno. Mauricio Silva, SM, como nuevo presidente de la Fundación Educacional Chaminade.

El Hno. Mauricio, quien preside la instancia, nos ha querido contar un poco más de él y del trabajo que tiene por delante en este nuevo rol y servicio que se le ha solicitado en una pequeña entrevista:

Nací en una población conocida y no por sus parques y grandes avenidas, lamentablemente: la Legua. Luego mi infancia y mi adolescencia la viví en la comuna de San miguel oeste, hoy el sector pertenece a la comuna de Pedro Aguirre Cerda (“la PAC”). En la Capilla San Francisco se afianzó mi fe en un Jesús perseguido, golpeado, calumniado y Resucitado, de la mano de una Iglesia que caminaba junto a su pueblo y una madre que no nos dejaba de mirar preocupada de sus siete “críos”.

En medio de esta atmosfera de ferianos, obreros y educadores conocí a los Marianistas, quienes me enseñaron a vivir esta realidad de pobreza y dolor, a la luz de la fe y la mirada atenta de María quien cuidaba de sus hijos y lloraba al pie de la cruz, con un corazón esperanzado. Ellos me enseñaron a reír, a cantarle a la vida y a levantarnos frente a la adversidad.

El año 1987 ingresé al postulantado, el 12 de diciembre del año 1989 emití mis primeros votos.  Me creía un gran salvador, hasta que me di cuenta que el único que salva es Jesús. Quince años caminé por este mundo a mis “anchas”, lindas experiencia viví, como grandes equivocaciones cometí y no dejo de pedir perdón. El año 2018 me aceptan nuevamente mis hermanos en medio de su Comunidad. Hoy me siento bendecido por el servicio de animarlos y la confianza que me han entregado. Concluir con un extracto, algo modificada, de la promesa RUTA: “Si avanzo, que mis hermanos me sigan; si tropiezo, que mis hermanos me levanten; y si mi vida sirve a la causa del amor, que Dios, la Virgen y mis hermanos me acojan”.

¿Cómo asume este nuevo desafío?

Los aprendizajes se construyen y van moldeando nuestras vidas de dos maneras –tal vez hay más-, por un lado, está el “aprendizaje institucional”, que como sociedad así hemos constituido, a las cuales llamamos “escuelas”; un aprendizaje que se da a partir de instrucción, acompañamiento, dedicación en que el aprendiz (alumna/o) adquiere conocimientos tanto intelectuales como sociales. Por otro lado, está el aprendizaje de la vida, que te lleva a enfrentar desafíos y frente a las dificultades adquieres conocimientos, aprendizajes. Sabemos que ambos aprendizajes se miden a partir del cambio de conducta.

Respondiendo a la pregunta: ¿cómo asumo este nuevo desafío?, bueno: leyendo temas acerca gestión, liderazgo y educación. Así también escuchar, mirar y acercarme a quienes son protagonistas de nuestra educación: alumnos, educadores, auxiliares, directivos, ...

No oculto mi nerviosismo y algunas preocupaciones que me rondan. Habrá escollos que surgirán, lo sé. “Sé bien en quién tengo puesta mi fe”, así también sé que el nuevo directorio, cada una de las personas que aceptaron este servicio serán y ya son un pilar fundamental. Destacar a quién presidió durante varios años esta Fundación, él me ha dado la confianza de presentar algunos de sus libros en los cuales he encontrado: optimismo, sabiduría, amor a la educación. Cuando lo miro y escucho es para mí –y creo que para muchos- fuente de inspiración, me refiero al Padre José María.

¿Qué acciones le gustaría realizar en este rol de presidente de la FECh?

Una primera acción es escuchar, seguido de mirar. Debo entender y conocer funcionamientos propios, historias, culturas de cada colegio y de Casa Central.

El diálogo sincero con los protagonistas de la educación, compartidos en el Directorio nos llevará a crear estas acciones que no son solo mías, es en conjunto con quién anima, acompaña y construye en comunión con los equipos directivos de cada colegio el trabajo educativo de cada estamento.

Estas acciones, más allá de mis gustos, las debo dialogar con el Directorio y con quién lidera hoy el día a día de nuestras obras educativas. Tengo que conocer su manera de trabajar, su mirada de la gestión educativa, escuchar los aprendizajes que ha adquirido en estos años y luego proyectarnos en conjunto para el bien de nuestros alumnos y nuestras obras.

¿Qué espera de las obras educativas marianistas en este tiempo y cómo podemos ayudarlo a alcanzar esos objetivos?

Lo que espero tal vez sea demasiado y algo utópico. Lo que sí solicito de todos los que componemos está comunidad educativa, es lo que tanto anheló nuestro recordado y querido Papa Francisco: sinodalidad y no dejar de mirar y atender a los más pobres.

Caminemos juntos en esta aventura de la educación, caminemos con verdad, con transparencia –no ocultemos nuestras miradas, nuestras opiniones-, con valentía, con justicia y justicia de Dios.  Cuando gestionemos nuestra acción educativa no nos miremos, miremos a nuestras alumnas y alumnos.

No dejemos de mirar, acercarnos y trabajar por los más pobres, en ellos está el Reino, son los predilectos de Jesús, Hijo de María. Sé que los pobres incomodan, solo con ellos podremos encontrar la felicidad de nuestra vocación y el sentido de nuestra acción pedagógica.

En poco espacio quedarán algunos términos inconclusos, otros seguirán dando vueltas, solo espero que se entienda el trasfondo de estas respuestas. Recen por mí, recen por el nuevo directorio y por quienes les animan es este caminar educativo.

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