Foro

Este foro busca constituirse en una oportunidad para ir preparando el 4° Congreso de Educación Marianista en Chile sobre Innovación en Educación.

El objetivo del foro es compartir nuestras ideas y reflexiones sobre la misión propuesta por el Proyecto Educativo de “Educar para enfrentar el futuro”. Queremos reflexionar juntos qué tan cerca estamos de cumplir esta misión, evaluar nuestra acción educativa, la formación que ofrecemos. Necesitamos mirar lo que hacemos, valorar lo positivo, imaginar el futuro y crear alternativas que nos permitan responder una pregunta central: ¿Qué debemos innovar para que la educación marianista siga respondiendo a los desafíos de mayor calidad e inclusión?

Les invitamos a leer el documento de trabajo del Congreso y a dejarnos sus comentarios, inquietudes, reflexiones y propuestas. También les motivamos a reaccionar e interactuar con los comentarios e intervenciones de otras personas que vayan apareciendo en el foro.

Es importante destacar que la intención es iniciar conversaciones, por lo que lo invitamos a ser apreciativo y respetuoso de las opiniones de los demás, pero a la vez reflexivo y, si es posible, constructivamente crítico.

Confiamos que este diálogo contribuya a permitirnos preparar nuestra presencia en el Congreso y, fundamentalmente, nuestra predisposición a asumir desde el carisma marianista los desafíos de la educación que tenemos por delante.

 Comentarios Recibidos:

Junto con saludar a todos y cada uno de los que participamos en estos tiempos de reflexión, me permito expresar mi opinión en lo que respecta al desafío de educar para enfrentar el futuro. Es aquí donde me detengo a pensar, que nuestra mirada debe acoger y responder los desafíos que trae consigo el hoy, ese día a día que tiene rostro y sonríe en nuestras salas de clases esperando lo mejor de nosotros. Este proceso sin duda nos exige innovar, abordar y responder a la diversidad de necesidades de todos los estudiantes, con todo lo que implica la reestructuración orgánica y funcional de nuestra institución educativa, para mirar de frente, a un modelo que debe poner énfasis en el sentido comunitario y en el derecho que tienen todas las personas a educarse independiente de su origen, condición personal, social o cultural, Nuestro deber hoy frente a esta pregunta, es lograr proporcionar recursos tanto académicos como de gestión, para proporcionar el apoyo necesario dentro de un aula ordinaria, para atender a cada persona como ésta precisa, entendiendo que podemos ser parecidos, pero no idénticos unos a otros. Con ello, nuestras necesidades deben ser consideradas desde una perspectiva plural y diversa, ya que no se trata de tener derecho a ser iguales, sino de tener derecho a ser diferentes.
Ximena Poblete - Colegio Parroquial San Miguel
 


Creo que cualquier discusión que hagamos sobre educación debe incluir reflexiones sobre el contexto educativo en la que se desenvuelve. Siendo así, hay que considerar la ambivalencia producida por un sistema que resalta la importancia de la evaluación final y no tanto de los procesos. Prueba de ello son las pruebas estandarizadas que velan por contenidos que deben ser manejados por el estudiante. No obstante, la educación (el conducir) es un proceso, muchas veces lento u otras veces rápido y efectivo; dependiendo del complejo contexto del estudiante (histórico, familiar, socio-cultural, psicologico, etc.). Hay muchos factores que deben considerarse a la hora de innovar y que debemos tener presentes siempre, y no fijarnos tan solo en uno de ellos (lo cual solo genera más confusiones o simplificaciones de la compleja realidad humana).
Christian Sánchez - Colegio Parroquial San Miguel
 


Reconocer la multiplicidad de experiencias educativas como una ocasión de desarrollo de la persona es enfrentamos a la oportunidad de innovar. Los educadores desde la sala de clases somos los responsables de movilizar a nuestros estudiantes para mejorar la realidad que hoy y mañana deben vivir. Hay que creer en la educación con pasión y profesionalismo. Hoy se nos privilegia con invitarnos a hacer conciencia de la educación marianista del futuro, no es solo mirar la tecnología como una robusta realidad de innovación, debemos desarrollar otras competencias y trabajar las habilidades comunicativas donde aprendamos a saber ser y saber convivir como un compromiso parar vivir un mundo nuevo. Las escuelas y las familias debemos fortalecer los procesos lingüísticos que se desarrollan durante toda la vida, en todas los espacios de la comunicación y de la sociedad humana. Potenciemos el lenguaje verbal y el no verbal. Apreciemos el cine, la pintura y la música, entre otras manifestaciones de la belleza. La diversidad lingüística, la gestualidad, la validación emocional, la comprensión de las diferencias, la empatía, las semejanzas entre el habla y la escritura y el papel mediador de la lectura, cimientan nuestra capacidad de comprender, interpretar y elaborar contenidos comunicativos, para la interpretación del mundo, la expresión de la subjetividad y el ejercicio real de nuestra ciudadanía. No avanzaremos en un mundo innovador si no validamos nuestras habilidades y competencias comunicativas para ser en el otro. Somos yo en un tú para hacer el nosotros. ¿ En que consiste lo novedoso ? Descubramos la respuesta en nuestro quehacer diario. Cada vez que se reconoce la importancia de incluir las habilidades comunicativas como parte de nuestros propios desafíos y programas educativos dirigidos a nuestros niños, niñas y adolescentes en la sala de clase inclusiva estamos desarrollando la respuesta. Hay que validar la escuela tanto como otros escenarios culturales. Lo anterior nos permitirá conocer mejor nuestro ser, carácter, descubrir los valores, gustos, disgustos y así permitirnos a cada individuo tener claridad sobre el proyecto de vida que queremos emprender. Las habilidades comunicativas nos permiten “ponernos en la piel” de otra persona y responder con ella en justicia, paz y compasión de acuerdo con cada circunstancia. Las nuevas estrategias o reconocer los antiguos aciertos educativos irán de la mano con el aprendizaje cooperativo, la resolución de conflictos y no la evasión de éstos, la discusión entre compañeros, las actividades de democracia participativa, incrementarán las oportunidades para comunicar cada día con asertividad lo que pensamos y sentimos con las otras personas. La formación de habilidades comunicativas nos hará tender puentes hacia nuevos universos distintos al propio, para imaginar una nueva sociedad y reconocer al otro como persona.
Rodrigo Urrutia Stagno - Colegio Parroquial San Miguel
 


En el área del inglés tenemos el gran desafío de formar un colegio bilingüe, lo cual conlleva una serie de proyectos a realizar para poder lograrlo, como por ejemplo el incremento de horas de inglés en aula para nuestros estudiantes, la inclusión de la tecnología para la enseñanza del inglés como idioma extranjero. Desde el punto de vista sociolingüístico, la exposición de nuestros estudiantes a la mayor cantidad de variedades idiomáticas posibles para darles el acceso a nuevas culturas e identidades. Desde lo neurolinguistico la capacitación conjunta de profesores y especialistas para desarrollar estrategias para la enseñanza del inglés desde la neurociencia. Para la motivación, generar instancias fuera del aula para que el estudiante sienta que el uso del idioma extranjero se practica, dentro del colegio, en tantos contextos como sean posibles. Desarrollar actividades a nivel fundacional, de manera que aparte del spelling Bee para 4to básico, haya diálogos para segundo ciclo o debates para enseñanza media, por ejemplo. Brindar la oportunidad a todos los profesores para su buen desarrollo de las 4 habilidades del idioma a fin de incentivar el uso del inglés en todas las instancias posibles. En otras palabras, motivar, lograr el aprendizaje del estudiante y su apropiado desarrollo de las habilidades comunicativas, brindándole las más óptimas condiciones para llevar a cabo este proceso.
Sergio Loyola Sánchez - Colegio Parroquial San Miguel
 


Como educadores y educadoras Marianistas, que acogemos el modelo del mejor maestro “Jesús” y de su Madre María Educadora, tenemos la gran misión de hacer de este mundo un lugar más habitable, estamos llamados a realizar la revolución del "amor", de acoger, acompañar, caminar juntos, crear, reflexionar, anunciar, buscando siempre ofrecer espacios y experiencias amorosas y desafiantes. Transitar a posiciones más indagadoras, más inquietas, más creadoras, es lo que debe movilizarnos constantemente. Es por ello que no debemos olvidar que la educación es un acto de “amor”, por tanto un acto de valor. Caminar hacia una educación liberadora, situará y permitirá a los estudiantes y educadores situarse en una posición conscientemente crítica frente a sus problemas. Una educación que facilite la reflexión, sobre su propio poder de reflexionar y su instrumentación en el desarrollo de ese poder, en la explicitación de sus potencialidades de la cual nacerá su capacidad de opción (Freire, 2000:51-52) Tender hacia una comunidad de indagación, búsqueda, reflexión y creación, con el propósito de favorecer el crecimiento personal y profesional, como forma de asumir las características, necesidades, fortalezas y expectativas de los niños/as y sus familias, en sus diversos contextos. Situar el modelo de trabajo educativo en generar experiencias de encuentro efectivo entre docentes y estudiantes. Incentivar la curiosidad e investigación en el aula y afuera de ella. Hoy nos encontramos dando un gran paso, hemos comenzado a dar respuestas teóricas, en el sentido de encontrar ideas que apunten a la coincidencia en la construcción de un proyecto colectivo, tal como lo plantea Paulo Freire (2004:93). Innovación como una acción trasformadora del mundo, con la esperanza de lograr resultados que vienen de un proceso social, con múltiples impactos. Como comunidad educativa tender hacia la construcción de la capacidad humana de transformar, crear y recrear el mundo.
Claudia Andrea Zamorano Valdebenito - Colegio Parroquial San Miguel
 



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